Verónica Ortega escribe para Demonios dentro de palabras

El lunes fue el montaje de “Demonios dentro de la palabras” en la biblioteca de la facultad de bellas artes de la UCM.

Desde el 6 de Febrero y hasta principios de Marzo podéis curiosear por sus armarios y vitrinas diferentes piezas que abarcan un recorrido temporal desde mis últimos años de licenciatura donde di forma al proyecto “Mi juguete favorito”, mis estudios de máster en la misma facultad y algunas piezas de creación temprana así como originales del libro infantil editado por Ofegabous en 2013 ¡Cómo pasa el tiempo!

Y tiene mucha lógica esta breve mirada hacia atrás ya que mis personajes vienen a cumplir 10 años este 2017 y no había manera más adecuada para celebrar que volviendo a la facultad donde nacieron gracias a la mirada certera del profesor Juan José Gómez-Molina.

Y como para todo lo que hago me gusta estar bien acompañado, os quiero dejar con el texto de la exposición que en esta ocasión ha corrido a cargo de Verónica Ortega, integrante del dúo comisarial Vector Cultural.

Verónica Ortega (Almagro, 1980) es gestora cultural e historiadora del arte. Estudió Historia del Arte en la UCLM y se especializó en Gestión Cultural por la Universidad de Salamanca. Desde hace varios años reside en Madrid donde desarrolla y gestiona proyectos culturales y de comisariado de arte. Sigue formándose día a día participando en talleres, cursos y charlas de diversa índole.  Ha realizado numerosos proyectos dentro del colectivo Vector Cultural y de manera independiente, buscando siempre la colaboración entre agentes de distintos perfiles (artistas, editores, diseñadores, comisarios, etc.)

A continuación podeis leer el entrañable texto:

Demonios dentro de palabras

-José Antonio Vallejo (Biblioteca de Bellas Artes UCM)-

“Al vértigo me abandono, al más amargo de los goces, al odio amoroso, al enojo avivador. Mi corazón, curado ya del afán de saber, no debe cerrarse de hoy más a dolor alguno, y lo que está repartido entre la humanidad entera quiero yo experimentarlo en lo íntimo de mi ser; quiero abarcar con mi espíritu lo más alto y lo más bajo, acumular en mi pecho el bien y el mal de ella, extendiendo así mi propio ser al suyo, y como ella misma, estrellándome yo también al fin.”

Fausto (J.W.V. Goethe)

Fue en el año 2008 cuando José Antonio Vallejo terminó la carrera de Bellas Artes decidiendo con ello que quería ser artista. En aquel momento y sin aún saberlo, vendió su alma al diablo, convirtiéndose con ello, en esclavo de su trabajo, de sus pensamientos, de sus creaciones y por supuesto, del amor.

Lejos quedan ya esos días de clases y risas por los pasillos de la facultad, donde su mayor preocupación, era la de echarse novio y conocer a cuanta más gente mejor. Entre clase y clase, parte de su tiempo, lo mataba dentro de estas cuatro paredes, donde libros y recuerdos le hacían compañía. Hoy, seis años después, vuelve a la casa que lo vio crecer como artista y como persona, forjando en él lo que hoy es.

Vuelve para ser parte de estos armarios y vitrinas, que durante tantos años han sido y siguen siendo testigo de innumerables secretos, los de las páginas que conforman sus libros y los de las numerosas personas que por ellas pasan.

Con una selección de trabajos realizados en su último año de carrera y los inmediatamente posteriores, podemos ver cómo fueron esos inicios en los que la experimentación fue su máxima. Dibujo, escultura, intervención y su primer trabajo editorial, forman esta exposición, donde sus protagonistas Marioneta y Oso de Peluche nos acompañan en todo momento, invitándonos a conectar con sus trabajos actuales donde aparecen otros personajes, otras inquietudes y otra estética fruto de la madurez, de la evolución personal y de las vivencias que lo van marcando.

Si comparamos y analizamos los primeros trabajos de este artista con sus trabajos actuales, podemos ver y sentir que sigue fiel a esos sentimientos que marcaron sus inicios, el amor es su constante y los demonios del pasado y del presente le siguen acompañando, adoptando diferentes formas y personajes.

Verónica Ortega