DENDROLOGIA

Jose Antonio Vallejo nos conduce, una vez más, por su universo artístico cargado de referentes infantiles donde sus personajes van tomando una madurez incontestable. Un dibujante compulsivo que narra sus emociones a través de las situaciones que viven sus personajes sin guión ni rumbo fijo, recurriendo frecuentemente a la autorreferencia así como a sus autores fetiche.

 En Dendrología nos presenta a su personaje con mayor recorrido, que como ocurre en “Pequeño Teatro” de Ana María Matute, Marioneta participa en un juego de roles donde todos somos títeres de nuestras propias emociones y nuestras propias cadenas.

 Cuando lo que esta dentro necesita salir fuera, las mangas de la prenda mágica de Marioneta se transforman en jeroglíficos cargados de elocuencia. En esta ocasión, Jose nos presenta a Marioneta transformándose en árboles de diferentes especies con una perfección descriptiva cuasi botánica.

Los brazos de Marioneta se alzan al cielo y se transforman en ramas que protegen a la vez que buscan transcendencia. Una transformación donde árbol y Marioneta tienden a confundirse con cierto sentido animista, dotando de alma a elementos de la naturaleza como ocurría en algunas las creencias precristianas. Árboles que se unen y relacionan creando un espacio de cobijo y que de algún modo también hacen referencia a la idea de genealogía y legado. Una construcción de la idea de bosque como lugar de encuentro, de confluencia, donde las ramas de los árboles se confunden entre ellas creando un espacio de protección propicio para el desarrollo de vida.

 En definitiva, un capítulo suelto que puede proyectarse como punto de inflexión en la producción del artista.

Texto por Nuria García

2015